El proceso de fabricación de los materiales y productos de la construcción tiene un fuerte impacto que afecta negativamente al medio ambiente, provocando la disminución de los recursos naturales y el aumento del gasto energético. La extracción del material natural, su transformación en materia prima, el proceso de fabricación del producto y el consumo de la energía derivada del petróleo, originan emisiones de todo tipo, muchas tóxicas, contaminantes y potencialmente peligrosas para la salud.

La herramienta de trabajo más utilizada en el estudio de la repercusión ambiental de materiales y soluciones constructivas es el Análisis del Ciclo de Vida (ACV), recogido en las normas ISO 14.040 y prEN15.804 y definido como “El procedimiento objetivo de valoración de las cargas energéticas y ambientales relativas a un proceso o una actividad, efectuada a través de la identificación de la energía, de los materiales usados y de los deshechos vertidos al ambiente. La valoración incluye el ciclo de vida completo del proceso o la actividad, comprendiendo la extracción y el tratamiento de la materia prima, la fabricación, el transporte, la distribución, el uso, la reutilización, el reciclaje y el vertido final”.

Este método cuantitativo analiza los diferentes procesos a qué están sometidos los materiales (producción, construcción, uso y fin de vida) (figura) y establece indicadores que los penalizan: efecto invernadero, ozono, energía, residuos, etc.

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Los indicadores del ACV se incluyen en las ecoetiquetas ISO tipo III [ISO 14025] de los productos de la construcción, aunque no incluyen las fases de uso y fin de vida necesarios para el análisis completo [Zubiaga R., et al, 2002].

En un estudio del año 2011 del ciclo de vida de edificios en China [Fang You, Dan Hu, 2011], se ha establecido un modelo integrado para analizar las emisiones en el ciclo de vida con dos tipos de estructuras (fábrica de bloques de hormigón y acero-hormigón). Este modelo intenta dar una herramienta que permita una mejor planificación urbanística para desarrollar un modelo de bajas emisiones.Establecen que la mayor parte de emisiones en el ciclo de vida provienen de la energía de consumo y la huella terrestre. Las claves para la reducción de emisiones pasan por el reciclado de materiales de construcción, transformación de patrones de consumo de los ciudadanos y mejorar el índice de la superficie construida de edificio en la extensión adecuada, muy relacionado con la huella ecológica.

Los tres aspectos más importantes del ACV son las fuentes, los flujos y los sumideros (Sources, Fluxes y sinks). Las Fuentes de Emisión del ciclo de Vida son: emisiones por extracción y procesado de materiales(por ejemplo la descomposición química de la caliza provoca emisiones), emisiones por energía de consumo (Principalmente electricidad), Emisiones fugitivas (sustancias biodegradables) y emisiones por huella ecológica. Las emisiones por esta última en el estudio realizado, resultaron ser de las más importantes y no se ha hecho suficiente énfasis en estudios anteriores.

Referencias:

ZÚBIAGA, R.; PRADERA, B.; SÁNCHEZ, J.A.; BONILLA, A.

2002   Declaración medioambiental de productos de construcción. Situación actual y perspectivas futuras. Fundación Labein. Junio 2002. [3_Sost].  [http://www.cepco.es/Uploads/docs/Documentolabein.PDF]

FANG YOU; DAN HU;HAITAO ZHANG; ZHEN GUO; YANHUA;BENNAN WANG; YE YUAN

2011    Carbon emissions in the life cycle of urban building system in China – A case study of residential buildings-. Ecological Complexity
Volume 8, Issue 2, June 2011, Pag.201-212. Complexity of Coupled Human and Natural Systems. Elsevier. 

ZABALZA, I.; VALERO, A.; ARANDA, A.

2011  Life cycle assessment of Building materials: Comparative analysis Energy and Environmental and evaluation of the eco-efficiency improvement potential. Building and Environment, Volume 46, Issue 5, May 2011, Pages 1133-1140.

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