En 1896 el químico sueco Svante Arrhenius cuantifica por primera vez el papel del CO2 en mantener caliente la Tierra.

Charles Keeling coloca por primera vez en 1950 estaciones para medir el dióxido de carbono (CO2) en Mauna Loa (Hawai), desde entonces las emisiones no han hecho más que aumentar.

En 1987 se plantea por primera vez el concepto de desarrollo sostenible dentro del informe Brundtland en la ONU llamado “Nuestro futuro común” [Report “Our Common Future”, 1987-brundtland]

En 1988 la ONU crea el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) para que recopile y analice la información científica, técnica y socioeconómica para la comprensión del cambio climático y sus posibles repercusiones, riesgos y atenuación.

En 1992 se crea la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático para estabilizar en el 2000 las emisiones en el nivel de 1990.

El IPCC en 1995 sugiere una influencia humana discernible en el clima global, decisivo en la negociación del protocolo de Kyoto.

En Kioto en 1997, los países desarrollados pactan reducir sus emisiones un 5% en el periodo 2008-2012 respecto a 1990, pero EEUU no lo ratifica.

El IPCC en 2001 concluye que es probable que la actividad humana sea la principal causa del calentamiento reciente y da un paso más al confirmar como inequívoco y que con un 90% de probabilidad se puede atribuir a la actividad humana el cambio climático.

En Copenhague, en 2009, 192 países alcanzan un acuerdo no vinculante para contener el calentamiento global en dos grados. No hay acuerdo sobre qué hacer cuando en 2012 expire el primer periodo de Kioto.

Aunque la cumbre de Durban de 2011 busca una salida al bloqueo actual, todo se pospone a la cumbre del 2012.

En RIO+20 de 2012, se alcanzó un acuerdo de mínimos en el borrador  “El futuro que queremos”.  Para las organizaciones ecologistas y ambientales fue un fracaso global …

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